El cambio

El cambio

Hace tiempo que no escribo… la razón es que he cambiado de trabajo. La mayoría de las madres me considerara una rara, pero he pasado de media jornada a jornada completa. He pasado de flexibilidad a hacer malabares porque me toca viajar… pero también he de decir que hace años no me sentía valorada profesionalmente. Yo tenía un trabajo con mucha responsabilidad porque lo que conseguía daba de comer a varias familias pero era un trabajo que no me motivaba nada. Todo lo que había conseguido había sido por mi, no se valoraba y el salario no era justo con la cantidad de horas que yo hacía. Tenía 20hs semanales pero yo no había día que no trabajara fuera de La Oficina, los clientes tenían mi teléfono privado, en algún caso el de mi casa! Y eso no se me pagaba ni se solía agradecer. Surgió la oportunidad de cambiar y lo acepte. La verdad es que el puesto se me ofreció varias veces y siempre lo rechace por los viajes y porque es un trabajo demandante, pero ahora en el me doy cuenta que estoy feliz en el puesto. Feliz en la empresa. Y de los jefes no me puedo quejar porque me han dado libertad total. Tiene su parte negativa, que no estoy disponible para mi familia como antes. Pero la verdad es que yo no era feliz, estar en casa no me hacía feliz, me sentía poco realizada como persona independiente, además de darme cuenta que poco compartía con el resto de madres. Si, extraño a mis hijos, pero también es verdad que estoy feliz, se me nota en la cara que estoy contenta. Sí es verdad que pasó menos tiempo con ellos, pero también es verdad que la mayoría de las veces antes estaba trabajando o cabreada por trabajo y además no me pagaban ese tiempo. Mi trabajo ahora me permite desconectar cuando salgo de La Oficina. Mi problema es que yo soy de las que echa mil horas si me gusta lo que hago. Ya hago muchas horas si no me gusta, pues gustándome sin incansablemente! Y en esas estamos… dejándolo todo en La Oficina, viajando seguido, mucho Skype con los niños y agradecida que me dirán la oportunidad.

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